jueves, 30 de agosto de 2012

Más recursos para protegerlas y terminar con la impunidad.


¡Basta de violencia contra las mujeres!
Tanto el aumento de casos de violencia hacia las mujeres como su instalación mediática, muestran un escenario de horror. Sin embargo, el gobierno de Cristina sigue mirando para otro lado y no destina ni un centavo para la atención de las mujeres afectadas. Así, sigue la violencia patriarcal en esta sociedad capitalista.
El 28 de agosto de este año, en Benavídez, Juan Carlos Cardozo de 24 años dio explicaciones sobre cómo había matado a la hermana, la hija y la abuela de su ex pareja, Romina. Ella había decidido ponerle fin a una relación donde era víctima de violencia física y emocional. Pocos días antes, un ex boxeador había matado a golpes a su novia en Santiago del Estero. Sin embargo, éstos y otros casos aún no se han contado entre los 119 femicidios -asesinato de mujeres por el hecho de ser mujeres en manos de sus parejas o ex parejas- ocurridos durante el primer semestre del año. Estos números, sumados a los arrojados en los cuatro años anteriores, muestran la impactante cifra de al menos 1.100 femicidios, es decir, un asesinato cada 37 horas. Datos que solo corresponden a los casos que han aparecido en los medios de comunicación y que fueron relevados por el informe del Observatorio de Femicidios de La Casa del Encuentro, es decir, una asociación de mujeres, porque el gobierno se niega a “contar” esta realidad.
Pero el panorama no termina aquí. Semanas atrás, una joven fue picaneada por su novio y otra mujer filmó a su ex pareja pegándole a ella y a su hija. Ya había presentado 17 denuncias contra él. Estos son solo ejemplos de las más de 50 denuncias que recibe por día la línea telefónica de la Corte Suprema de Justicia o las 5.500 mujeres que han pedido ayuda a la línea 0800-mujer, solo en Capital Federal. Mientras tanto, ¿las mujeres tienen que seguir muriendo?
Cristina: muchas leyes y poca plata
Hace poco más de dos años, en marzo de 2010, la presidenta anunciaba con bombos y platillos la sanción de la ley integral 26.485 para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres. Se trata de una ley que recogía planteos centrales del movimiento de mujeres, pues no solo reconocía a la violencia física, sino también a la violencia psicológica, sexual, económica, simbólica y obstétrica. Violencias no solo generadas en el ámbito doméstico, sino también en las instituciones de salud, educación o en los lugares de trabajo. Más aún, reconocía las causas más profundas de esa violencia en la cultura patriarcal que justifica la supuesta asimetría entre mujeres y varones. Pero como hemos visto, la realidad de las mujeres se sigue agravando desde ese momento. Una vez más, Cristina demuestra que muy lejos está de los derechos de las mujeres a pesar de su discurso. Todo lo contrario: no ha destinado un solo centavo a la creación de refugios para que las mismas puedan escapar y salvar su vida, ni tampoco financia centros de atención psicológica y social para las víctimas. Muy lejos está de garantizar abogados defensores para las mujeres o siquiera espacios en donde las denuncias sean tenidas en cuenta. La realidad es que no hay mayor estímulo para los agresores que la impunidad, no sólo la de los autores, sino también para quienes debieron actuar y no lo hicieron. Y eso termina con la muerte o, con suerte, el silencio de las mujeres.
Por eso decimos ¡basta de impunidad! Y reclamamos que se declare la emergencia nacional de violencia contra las mujeres. Queremos presupuesto ya para poner en marcha todos los recursos para protegerlas y terminar con la impunidad.